Tener un hijo es una experiencia preciosa, pero que nos cambia la vida por completo. Ya te contamos en este otro post de qué manera nos afecta como madres o padres. Hoy queremos ponernos del lado de los peques de la casa. ¿Qué pasa cuando estamos esperando la llegada de un nuevo bebé?

¡La familia crece!

Muy probablemente, tras la felicidad de saber que vais a ser uno más, te has hecho preguntas como estas: ¿cómo reaccionará el/la mayor?, ¿sentirá celos?, ¿le recibirá bien?

No te preocupes, son dudas totalmente normales. Hasta la llegada del nuevo bebé a casa, podemos preparar a nuestro hijo/a mayor para que esta etapa sea lo más natural y positiva posible. ¿Cómo hacerlo?

  • Haz que lo vaya asimilando poco a poco. Desde que sepas que vas tener un nuevo hijo/a, házselo saber. Explícale con mucho tacto lo que supondrá y los beneficios que le reportará. Muéstrale las imágenes de cada ecografía. De este modo, al ir viéndole crecer, estarás creando un vínculo.
  • Anímale a formar parte del proceso. Dile que te ayude con los preparativos, por ejemplo pidiéndole opinión para la decoración de la habitación del bebé, para su ropita o juguetes. Le harás sentir útil e importante.
  • Dale confianza para que pueda contarte sus miedos o preocupaciones. Este es un momento delicado para nuestro/a peque que, hasta ahora, ha sido el centro de atención. La llegada de un nuevo bebé le puede desconcertar y afectar emocionalmente. Al ser tan pequeños, los niños no cuentan con las suficientes herramientas psicológicas para enfrentarse a este cambio. Por eso, es vital hacerles sentir cómodos y ayudarles a manejar sus emociones en estos momentos.
  • Refuerza la relación afectiva con tu hijo/a mayor. Saca el tiempo suficiente para pasar tiempo de calidad juntos, para divertiros y fortalecer vuestros lazos.

¡Un nuevo bebé ha llegado a casa!

¿Ya estáis en casa con vuestro hijo/a pequeño/a? Es posible que, aunque hayas puesto en práctica los consejos anteriores, a tu hijo/a mayor le esté costando asimilarlo y adaptarse. En este caso, prueba con estas otras pautas:

  • Dale tiempo. Como te comentábamos, aunque se haya convertido en hermano/a mayor, sigue siendo un niño/a y no dispone de los mismos mecanismos que nosotros para enfrentarse con madurez y perspectiva a los cambios. Es más, muchas veces a nosotros mismos nos cuesta, ¿verdad? No seas muy exigente al principio. Tiene que aprender a familiarizare con esta nueva situación.
  • Dale su lugar al hermano/a mayor. Prioriza tu atención en estos primeros momentos para que no se sienta desplazado/a. Seguramente recupere algunas actitudes o hábitos que ya había abandonado para llamar la atención.
  • Involúcrale en los cuidados del bebé. Dale responsabilidades pequeñas y acordes a su edad. Se sentirá útil e importante. Además, acciones como estas le ayudarán a crecer.
  • Haz que otros adultos pasen tiempo con él. Como es normal, cuando llega un nuevo bebé, todos quieren conocerle y estar con él. Intenta que también disfruten del hermano/a mayor jugando juntos, yendo al parque, al cine…
  • Intenta que te diga cómo se siente. Es probable que en ciertos momentos nuestro hijo/a mayor se vea superado por la situación o, simplemente, le cueste adaptarse y lo manifieste con llantos, rabietas… Cuando lo notes, pasad tiempo juntos y dale confianza para que te cuente qué le preocupa. Hazle saber que le entiendes y ayúdale a superarlo.

Estos son solo algunos consejos que puedes tener en práctica cuando un nuevo bebé llega a casa. Como en todo, cada niño/a es un mundo y se expresa de una forma diferente. Cuéntanos, ¿estás poniendo en práctica alguna de estas pautas? Y, en caso de que ya hayas pasado por esta situación, ¿qué es lo que mejor te funcionó?

Autora: Martina Mele, psicóloga.

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