Todos vosotros habréis comprado alugna vez un libro ilustrado para vuestros hijos, para regalárselo a vuestros nietos o a los hijos de unos amigos, tal vez como regalo de cumpleaños. De hecho, el libro es el regalo perfecto para estimular la imaginación y puede ayudar a los niños a crecer de muchas maneras. Existen para todas las edades y de todos los tipos y formatos.

Las cifras de ventas de los últimos años muestran que, a medida que los adultos leen cada vez menos, la demanda de libros para niños sigue creciendo. Influye en gran medida que las librerías especializadas se han convertido en lugares mágicos, donde es agradable pasar el tiempo y en las que puedes realizar actividades con los pequeños, rodeados de colores y con el olor a papel en el aire.

Los libros personalizados, sin embargo, no se encuentran en librerías. Están revolucionando el sector editorial, pero solo pueden comprarse a través de Internet. La razón es simple: cada libro se crea en tiempo real a partir de las indicaciones de la persona que está detrás de la pantalla. De hecho, lo que hace que estas publicaciones sean especiales es que los niños logran identificarse con los protagonistas de la historia. A menudo los personajes llevan su nombre y se parecen a ellos, gracias a la posibilidad de elegir rasgos físicos como el color del cabello, o como ocurre en nuestro primer libro “Hay una vez”, en el que puedes elegir la composición familiar (dos madres, una mamá y un papá, una mamá, dos padres), el camino de reproducción asistida que los trajo al mundo y el número y sexo de los hijos o hijas.

Cada ejemplar, por tanto, es único, y está hecho e impreso (a menudo con una dedicatoria totalmente personalizada) solo para ese niño o niña que lo recibirá directamente en casa. Es por ello que un libro personalizado es más caro que un libro que se encuentra en la librería: al coste del libro, ya de por sí más elevado porque está hecho a medida, deben agregarse los gastos de envío, que tienen un peso decisivo en el precio final (hasta 10 euros).

Esto nos lleva directamente a otro tema: los tiempos de espera. Desde el momento en que se realiza el pedido pueden pasar hasta tres semanas antes de la entrega. Además del tiempo de producción del libro, creado expresamente para cada niño, se deben agregar los días necesarios para que el servicio postal realice su trabajo.

Son libros muy especiales, que se crean con un cuidado y un mimo diferentes a otros libros, y que también respetan más el medio ambiente. Además de imprimirse en papel reciclado, solo se utiliza el papel necesario, sin desperdicio. Antes de que exista, cada libro ya tiene a su dueño esperándolo, un dueño que se sentirá único y especial cuando reciba su libro personalizado.

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